Obra

La pintura de Mónica Viderique es un dispositivo de conexión entre dos mundos. Por un lado, la materialidad de esta pintura: el color, las formas, las plastas y el movimiento nos conectan con un plano impulsivo, como una fuerza creadora de armonizar o discordar las experiencias sensibles que la artista tiene con el mundo; por otro lado, su trabajo es el canal de expresión que sensibiliza al espectador volviendo tangibles y consientes, al dar sentido, las emociones que en nuestra vida cotidiana pasan desapercibidas.

En este sentido, el trabajo de Mónica Viderique no tiene la intención de construir imágenes que representen símbolos del amor o la ira. Más bien, tal como un electrocardiograma no muestra la forma del corazón, si no que traduce el movimiento que el corazón mismo produce, Mónica utiliza su propio cuerpo y las propiedades materiales del medio pictórico para traducir y presentarnos las vibraciones que las emociones le generan.

EL TALLER

El taller de trabajo de la artista Mónica Viderique se encuentra ubicado en la antigua troje de la Ex-hacienda San Antonio, al pie del cerro “el Zapoteco” en San Pedro Cholula, en un ambiente campirano, rodeada de naturaleza y campos de cultivo.